“Traspasando el objetivo”: la fotografía como espacio de transformación en mujeres privadas de libertad 

Marta Fábregas.

Cuando inicié “Traspassant l’Objectiu”, impulsado junto a la Fundación Setba, no imaginaba hasta qué punto la fotografía podía convertirse en una herramienta tan profunda de transformación. Este proyecto, que ya suma 13 ediciones desde enero de 2020, se ha desarrollado en los centros penitenciarios de Brians 1, Wad-Ras (Barcelona), Ponent (Lérida) y en Mas d’Enric (Tarragona) en el 2026, con grupos de entre 15 y 20 mujeres, en un proceso de 10 sesiones, 2 por semana donde la continuidad, el vínculo y la escucha resultan esenciales.
 A lo largo de estos años, he visto cómo muchas mujeres llegan con temor, desconfianza o una baja percepción de sí mismas, y cómo poco a poco la imagen se convierte en un espacio seguro donde explorar su identidad y descubrir una nueva manera de verse. La fotografía, lejos de ser solo una técnica, actúa como un lugar íntimo donde cada participante puede reconstruir su narrativa personal. 

Arxiu districte Sant Marti

Bárbara Ferreira de Souza

Foto: Laura Gálvez-Rhein

Cada edición confirma que la imagen no solo documenta: redefine, resignifica y devuelve voz. Las participantes aprenden los fundamentos de la fotografía digital —luz, encuadre, ángulos, composición, esquemas de iluminación, velocidad de obturación— pero, sobre todo, aprenden a mirar y mirarse de otro modo. Trabajan por parejas, alternando los roles de fotógrafas y modelos, lo que genera confianza, empatía y reconocimiento mutuo. 

También incorporamos la lectura crítica, formal y emocional, de retratos de fotógrafas contemporáneas como Laia Abril, Tanit Plana, Sandra Balsells, Lourdes Basoli, Estela de Castro, Iolanda Sebé, Cristina Lopez Sanfeliu o Laura Gálvez-Rhein, que funcionan como espejos simbólicos y fuentes de inspiración. En algunas ediciones contamos además con la presencia de fotógrafas invitadas como Sandra Balsells, Tanit Plana, Iolanda Sebé, Laia Abril y Laura Gálvez-Rhein, que aportan su sensibilidad al proceso. 

Sin embargo, lo más importante es siempre el recorrido interno de cada mujer: comprender que poseen una mirada propia, una voz visual y el derecho a contarla. 

 

Foto: Laura Gálvez-Rhein

La prisión es con frecuencia un espacio de invisibilidad, donde la identidad queda reducida a la condena. En este contexto, la fotografía se convierte en un gesto de 

resistencia y de afirmación. Escribir con luz significa recuperar la propia historia, encontrar belleza en medio de la dureza y reivindicar: “yo sigo siendo yo”. 

En los talleres observo cómo las mujeres encuentran inspiración en sus compañeras y en ellas mismas. Se convierten simultáneamente en creadoras y musas. Los retratos que realizan son testimonios honestos de fortaleza, vulnerabilidad y autenticidad. Y cuando llega el día de los retratos finales, siento que muchas de ellas se muestran ante la cámara desde una plenitud que antes les era ajena. 

El último día del taller realizamos una sesión muy especial: una sesión de retrato individual donde cada mujer es retratada por mí como una musa, en un entorno cuidado y simbólico. Para ello, contamos con la colaboración de un equipo de maquilladoras y estilistas que acompaña a cada participante en este momento íntimo y transformador. La intención no es crear una imagen superficial o externa, sino captar su luz, su dignidad, su belleza única —a menudo invisibilizada por el contexto penitenciario— y devolverles una mirada nueva sobre sí mismas. 

Estas fotografías se entregan impresas como regalo durante el acto de cierre del proyecto. Se convierten en un objeto preciado, testimonio del proceso vivido y símbolo de reconocimiento. A menudo, es la primera vez que se ven desde un lugar de admiración y cuidado, y esa imagen queda como semilla de una nueva narrativa personal. 

Foto: Laura Gálvez-Rhein

Vínculos y Transformación a Través de la Mirada 

Uno de los aspectos más significativos de “Traspassant l’Objectiu” es la red de vínculos que se teje entre las participantes. A través de la imagen, comienzan a mirarse con más empatía, más ternura, más reconocimiento. La fotografía se convierte en un puente hacia una comprensión más profunda de quiénes son y de quiénes desean ser. 

El proceso culmina con una acción de cierre de fuerte carga simbólica. Cada mujer recibe su diploma y su retrato final, y realizamos un mural fotográfico colectivo en el patio del centro (y, en algunas ocasiones, también en el exterior). En este mural aparecen representadas como fotógrafas, con las imágenes realizadas por ellas mismas. Este gesto celebra su recorrido, pero también reivindica su presencia y su lugar como creadoras. 

La huella del proyecto ha quedado recogida en dos publicaciones: 

– BRIANS Mujeres invisibles (2021)

– Wad Ras, dones invisibles (2025)

Este nuevo volumen, que acaba de publicarse, reúne las imágenes de las participantes, fotografías de proceso y los retratos finales realizados en la sesión de cierre. 

Foto: Laura Gálvez-Rhein

Retratar y Facilitar: Dos Roles que se Encuentran y se Transforman 

Aunque mi trayectoria es la de una fotógrafa y artista visual, dentro del proyecto mi rol principal es el de facilitadora. La fotografía terapéutica y participativa desplaza el foco de la imagen final al proceso, a lo que sucede mientras hacemos fotos: la escucha, la confianza, el gesto, la palabra, la capacidad de verse desde otro lugar. Mi tarea como facilitadora es sostener un espacio seguro y simbólico donde cada mujer pueda explorar su identidad, expresar sus emociones y transformar la manera en que se ha mirado hasta ahora. 

Como fotógrafa, retrato; como facilitadora, acompaño. Acompaño silencios, resistencias, intuiciones y descubrimientos. Este doble rol me permite aportar sensibilidad técnica y, al mismo tiempo, retirarme cuando es necesario para que sea la voz de cada mujer —y no la mía— la que tome protagonismo. En este sentido, la fotografía deja de ser únicamente un lenguaje visual para convertirse en una experiencia compartida, emocional y profundamente humana. 

Arxiu districte Sant Marti

Foto: Bárbara Ferreira de Souza

Mirando hacia atrás 

“Traspassant l’Objectiu” ha crecido y ha dejado una huella imborrable en todas nosotras. Para mí, como artista y facilitadora, este proyecto es un aprendizaje constante sobre la resiliencia, la creatividad y la capacidad que tenemos, incluso en los contextos más duros, de reconstruirnos. 

No se trata solo de enseñar fotografía; se trata de generar espacios donde las mujeres puedan redescubrirse, reclamar su identidad y verse desde una luz nueva. La imagen les devuelve presencia, dignidad y voz. Juntas, dentro y fuera de los muros, encontramos otras maneras de habitar el mundo. 

Marta Fàbregas Aragall

Directora artística de “Traspassant l’Objectiu” Barcelona, noviembre de 2025 

Más información: 

https://www.martafabregas.com/es/social-projects